De la fotomecánica al CTP

Procesos de impresión

De la fotomecánica al CTP

procesadora CTP

La llegada al mundo de las artes gráficas del proceso CTP (Computer to Plate) significó que las campanas de determinados procesos del oficio empezaran a doblar a difunto. El difunto, en este caso, era el fotolito, elemento estrella del antiguo proceso de preimpresión y producto directo del proceso de la fotomecánica.

Al hablar de fotomecánica y de fotolito lo hacemos de la época química de la preimpresión. En dicha época, las planchas montadas en la imprenta offset eran grabadas tras la realización de un proceso fotográfico que producía negativos de alto contraste.

La elaboración de una película correspondiente a cada color que fuera impreso (CMYK y colores directos) era la base del proceso fotomecánico. Cada una de esas películas recibía y recibe (hay pequeñas empresas que siguen manteniendo el mismo proceso de trabajo) de fotolitos. Estas películas, posteriormente, eran montadas por los montadores/insoladores en una gran plancha de plástico transparente que recibía el nombre astralón. Una vez montadas, y mediante un sistema de insolación, se grababan las planchas emulsionadas con una mezcla de alogenuro de plata y sales de plata microscópicas que, reveladas y fijadas, iban a la prensa.

Actualmente, todo este proceso fotomecánico ha sido reemplazado de manera casi generalizada por el conocido CTP. Este proceso reemplaza el proceso fotográfico para la producción de planchas por un sistema que permite que los archivos de diseño, introducidos y trabajados en el ordenador, pasen directamente a las planchas de impresión. Este sistema, además de reducir costes y tiempos de producción, proporciona otras ventajas: la ganancia de punto, los tipos de trama, la prevención de daños por polvo o rayas, la calidad del registro…

Como hemos indicado anteriormente, y a pesar de la progresiva implantación del CTP, la fotomecánica y el proceso de montaje de astralones e insolación de planchas sigue utilizándose en pequeños talleres gráficos en los que siguen empleándose técnicas como el offset, el huecograbado o la serigrafía.

Las ventajas del CTP

Como hemos señalado anteriormente, el CTP es la tecnología de las artes gráficas que permite que, desde los ordenadores, se impriman directamente las planchas de impresión offset o flexografía. Sin fotolitos. Sin películas positivas o negativas.

Si la fotomecánica era un proceso químico, el CTP lo es digital. El CTP utiliza dos tipos de tecnología:

  • La tecnología térmica. En este caso se usan varios haces de luz láser infrarroja para exponer sobre una plancha offset con emulsión sensible al calor de esa radiación los diferentes elementos de la composición que se desea imprimir. Ésta fue la primera tecnología CTP desarrollada (allá por el 1995). Permite el trabajar con luz de día (las planchas no son sensibles a la luz blanca) y su revelado es muy similar al de las convencionales, pudiendo utilizarse, en muchos casos, las procesadoras normales.
  • La tecnología de láser violeta. Los CTP de tecnología de láser violeta utilizan un único haz de luz de láser violeta para exponer sobre la plancha offset con emulsión sensible a esa radiación los elementos que se desean imprimir. Al revés que en el caso anterior, aquí se debe trabajar con luz amarilla, ya que las planchas offset utilizadas en este caso son sensibles a la luz blanca. Estas planchas se revelan directamente con agua, sin necesidad de utilizar productos químicos. Para estabilizar y endurecer la imagen no se utilizan, pues, fijadores; sino un proceso de precalentado que se realiza con unas procesadoras especialmente diseñadas para revelar este tipo de planchas.

En cuanto a los tipos de CTP existentes, podemos señalar la existencia de tres:

  • CTP de tambor externo. Estos son CTP manuales. La plancha a grabar es colocada por un operario en un tambor que está a la vista. El tambor gira a velocidades del orden de las 200 rpm y el cabezal láser se mueve a lo largo del tambor exponiendo, con sus haces de luz láser, todo el ancho de la plancha. La grabación acostumbra a ser térmica y el operario se encarga de coger la placa una vez grabada y de introducirla en el revelador.
  • CTP de tambor interno. Éste es el método más común. La placa es introducida en el CTP. Allí se filma, habitualmente con un láser violeta. Estas máquinas ofrecen la posibilidad de incorporar el revelador y hasta un cargador de planchas automático.
  • CTP de cama plana. Este tipo es el más utilizado en imprentas de gran tamaño. Es muy usado en imprentas que necesitan mucha cantidad de placas en poco tiempo. Aquí, la plancha se deposita sobre una superficie plana y se mueve mientras el sistema láser la barre.

Las principales ventajas que presentan las planchas CTP frente al sistema tradicional de fotocomposición y montaje son las siguientes. Por un lado, las planchas CTP se registran de una manera precisa. Eso hace que no sean necesarios los pines de registro como sucede en el caso de las películas. Este registro perfecto garantiza una reproducción correcta del color. Por otro, utiliza la llamada trama estocástica, que permite reproducciones de medios tonos y tramas de mayor calidad.

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