La impresión de grandes zonas de color

Procesos de impresión

La impresión de grandes zonas de color

impresión a color de grandes zonas

De tanto en tanto, en algún trabajo de impresión, se plantea la necesidad/exigencia de imprimir grandes zonas de color. La impresión a color de grandes zonas puede ocasionar algunos problemas al impresor. Hay que tener en cuenta que la tinta que se aplica sobre el papel es traslúcida, no opaca, y que el grosor de la capa de la misma es, aproximadamente, de diez milésimas de pulgada. Por lo tanto, cubrir un área grande con una sola mancha de color puede suponer un desafío para el más experimentado de los impresores.

En ocasiones, al igual que cuando pintamos la pared de una habitación, debemos dar dos capas de pintura para que el color quede como realmente deseamos que quede. Qué duda cabe que esta opción de “doble pasada” incrementa el coste final del producto impreso. En función del color, en ocasiones se opta por dar una primera pasada suavizada al 50 % para evitar una apariencia demasiado “pesada” al final del proceso de impresión.

En todo caso, la resolución de los problemas que se plantean cuando hay que imprimir grandes zonas de color, y debido a que implica un aumento de costes, se trata siempre con el cliente, que debe estar prevenido de que la impresión en color de grandes zonas en un trabajo de impresión implica, siempre y necesariamente, el encarecimiento de dicho trabajo.

Hay que tener en cuenta que el cliente no tiene porqué conocer qué grandes áreas de impresión requieren un tratamiento especial y por eso es fundamental informarle al respecto. Las grandes áreas negras, por ejemplo, requerirán ser reforzadas de alguna manera so pena de aparecer anémicas a ojos del observador. Habrá, pues, que enriquecer ese negro con el que se imprime para que, ciertamente, de el tono de negro deseado. Pero, ¿hasta qué punto hay que reforzar ese negro? Y, sobre todo, ¿de qué manera hay que hacerlo? La respuesta a estas preguntas depende, en muchos casos, de cada impresor en particular, aunque hay un aspecto en el que todo los profesionales de la impresión estamos de acuerdo: a la hora de reforzar un color cuando hay que imprimir grandes zonas optamos, siempre, por descartar absolutamente la opción de acrecentar la cantidad de tinta y la densidad en máquina. Si procediéramos de ese modo, se produciría una exagerada ganancia de punto y se empastarían las tramas de las fotografías, arruinándose, en buena medida, el aspecto final del producto impreso.

Algunos impresores optan por añadir de un 40 a un 60% de cyan. Es decir, se opta por hacer una «cama» de ese porcentaje antes de imprimir el color negro. El negro resultante, es cierto, puede resultar en estos casos un poco frío y azulado. Otros impresores, para imprimir grandes zonas de color negro, optan por agregar un balance neutro de los otros tres colores de proceso. La fórmula de ese balance neutro varía de impresor a impresor. Como suele decirse, cada maestrillo tiene su librillo, y los impresores no escapamos a esa máxima que puede aplicarse a todas las profesiones del mundo.

Lo que sí se recomienda en todo caso (y ése es un mandamiento que se acostumbra a obedecer en el oficio) es que estos trucos de los que hemos hablado en este artículo para imprimir a color grandes superficies se apliquen única y exclusivamente a la impresión de fondos y no cuando se esté trabajando con textos, líneas finas, logotipos, etc. Aplicándolos en estos últimos casos nos arriesgaríamos a que cualquier fallo de registro se hiciera demasiado evidente.

Si usted desea imprimir un producto en el se necesite realizar una impresión en color de grandes zonas del mismo, póngase en contacto con nosotros. Buscaremos la forma más adecuada de llevar a término sus deseos y elaboraremos para usted el presupuesto más ajustado.

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