El troquelado

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El troquelado

Cuando se empieza a diseñar algo más complicado como puede ser una carpeta con bolsillo es importante visualizar, antes de empezar, la pieza terminada. Es imprescindible, en esta fase, cortar una carpeta para ver cómo quedará el trabajo una vez finalizado. Esto permitirá comprobar cómo irá doblada y, por tanto, permitirá decidir qué irá impreso y en qué lugar. Esta carpeta falsa servirá para visualizar tanto el interior como el exterior y arrojará luz sobre las dificultades que puede plantear el posicionamiento de los textos, logotipos, imágenes, etc. que irán colocados en la carpeta.

Plegada, esta carpeta con bolsillo se parece a un simple díptico, pero la realidad es que la pieza impresa es más compleja. Por ejemplo: hay que tener en cuenta el encolado del bolsillo de la carpeta y el hecho de que el dibujo o impreso que vaya sobre él debe alinearse perfectamente con el interior de la pieza. Esto presenta un desafío en el diseño y dificulta la impresión y el acabado.

La carpeta tiene un interior y un exterior y tiene que ser construida, en principio, como un documento de dos páginas diseñadas a tamaño de corte. Pero hay que pensar en las tres dimensiones, es decir, hay que tener en cuenta los procesos físicos de plegado y encolado.

De entre estos dos procesos, el del plegado vendrá determinado de manera muy decisiva por el grosor del papel o material sobre el que se imprime. No es lo mismo doblar un papel que un cartón. Cada caso necesitará sus características de diseño propio y su propia manera de encolarse.

Para evitar errores es importante, siempre, hacer un boceto, tanto en dos como en tres dimensiones. El boceto tridimensional servirá para tener una idea de la funcionalidad del producto que vamos a realizar e imprimir. En base a ese boceto tridimensional se realizará la guía de troquel. En la guía de troquel vendrán señalados y especificados todas las líneas de pliegue y corte. Esta guía de troquel y el boceto previo servirán para que el diseñador pueda ver dónde se colocan los elementos a imprimir.

El troquelado

El troquelado de cajas es el proceso según el cual se hace pasar un pliego de cartón por un molde y un contra molde, para poder cortarlo limpiamente, hendirlo o perforarlo de alguna manera irregular que no pueda realizarse con un corte recto en la guillotina.

Para efectuar el troquelado, es preciso, ante todo, disponer de una correcta guía de troquel. En esta guía de troquel (dibujo que muestra la caja completamente abierta, con todas sus solapas extendidas) se marcan las líneas de corte y de sisa. Hay un lenguaje estandarizado y universal que determina la significación de cada línea. La línea continua, por ejemplo, denota dónde debe cortarse. La discontinua señala el lugar en que se realizará una sisa o doblez. La discontinua de raya y punto, por su parte, señalará el lugar en el que deba realizarse algún tipo de perforación o alguna línea que delimitará alguna parte del embalaje que, finalmente, deberá ser rasgado por el consumidor.

Esta guía de troquel se acostumbra a realizar sobre papel de poliéster (muy apropiado pues ni se arruga ni se dobla tan fácilmente como el papel normal) y se pega sobre una base de madera (triplay) de unos 22 a 25 mm de grosor en la que se colocarán los llamados filetes o plecas de corte y sisa. Estos filetes o plecas son unas reglas de acero, maleables, a las que se les puede dar la forma deseada con el equipo adecuado. Esa forma se adaptará a lo que venga señalado en la guía de troquel.

Las plecas de corte son aquéllas que cuentan con un filo en un lado para poder realizar el corte preciso en las áreas que limitan el embalaje. Las de sisa, por su parte, tienen un lado romo. Este lado romo ejerce una presión sobre el material en el preciso lugar en que luego se deberá doblar. Las de perforado o desprendimiento, por su lado, tienen pequeños dientes en el lado que contactará con el papel o cartón para, con ellos, señalar el lugar que posteriormente podrá rasgar el consumidor.

Colocadas las plecas de corte, sisa y perforación, se colocarán tiras de corcho o goma recortada junto a ellas para evitar que el cartón se pegue a los filetes de corte cuando éste se efectúe.

Esta base de madera con sus plecas de corte y sisa encastadas y su corcho o goma colocados junto a aquéllos es lo que recibe el nombre de troquel y se utiliza en el troquelado vertical o plano. Este tipo de troquelado se efectúa en la troqueladora vertical, que es una gran máquina que realiza el troquelado en plano, de arriba abajo, con sistemas hidráulicos de alta presión (hasta 500TM).

Existe otro tipo de troquelado que es el que se efectúa con troquel cilíndrico. Aquí, el registro de corte es de menor precisión. Las cuchillas, aquí, inciden sobre el cartón de manera oblicua. Este tipo de troquelado suele utilizarse cuando se trabaja con cartón ondulado. En el corte del cartoncillo plano, por su parte, se suele utilizar, debido a su mayor precisión, el troquelado plano.

El diseño del troquel será una tarea fundamental. Ajustarse a las matrices es muy importante para evitar problemas. Tener en cuenta los sangrados y el emplazamiento de textos impedirá que, una vez realizado el troquel (sigue realizándose de manera artesanal), los cortes y sisas estropeen una llamativa tarea de diseño.

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